Los de fuera siempre quieren marisco
Todo comenzó el viernes. Unos amigos me llamaron por teléfono para preguntarme si quería quedar el domingo con ellos y con otros amigos que habían llegado de Valencia hacía unos días. Llevaban toda la semana de ruta y les faltaba la zona de Camariñas por visitar, así que estaba claro que íbamos a comer por allí cerca. Les propuse ir a alguno de los restaurantes que participaban en las Jornadas Gastronómicas de la Costa da Morte y, tras leerles por teléfono los menús, se decantaron por el de Puerto Arnela, compuesto principalmente por marisco y pescados. No sé por qué pero no me asombró en absoluto. ¡Los de fuera siempre quieren marisco!
Lo cierto es que la elección fue totalmente acertada. Llegamos sobre las dos y media y aquello estaba repleto de gente. Según se entraba, a la izquierda, había un comedor con todas las mesas ocupadas. De frente, y bajando las escaleras, el otro comedor también estaba lleno. Nuestra mesa estaba allí. Nos sentamos y una chica nos preguntó si queríamos pedir algo de la carta o si, por el contrario, preferíamos el menú de degustación. Sin duda alguna, nos decidimos por la segunda opción.
De primero, paté de marisco. Tres bolitas de paté con un par de cucharadas de mayonesa acompañadas de unos panecillos tostados. Un plato ligero y fresquito. Fue un buen comienzo.

De segundo, parrillada de marisco. Percebes, mejillones, langostinos, almejas, longueiróns -que no navajas-, nécoras y berberechos –estos últimos, según me contaron, son la especialidad de Camariñas-. Estaba todo delicioso. Los valencianos se ponían las botas con el marisco y nosotros también. Ya no podíamos terminar con todo cuando nos vino el tercer plato.

Caldeirada de pescados. Ese era nuestro siguiente plato. Patatas cocidas con un refrito de cebolla y pimentón –o azafrán- junto con gran variedad de pescados del día. Merluza, rape, rodaballo, lubina… ya no nos quedaba sitio para más. Pero… le tocaba el turno al postre y, ¡ese plato sí que no lo perdona nadie!

Combinado de postres caseros: tarta casera de queso, tarta de chocolate, queso con membrillo, etc. Por muy extraño que parezca, estoy segura de que si nos hubiesen puesto otro más, pese a que ya teníamos el estómago a rebosar, ¡nos lo hubiésemos comido!

Y esa fue mi experiencia por uno de los restaurantes de las Xornadas Gastronómicas de la Costa da Morte. La recomiendo al cien por cien. No creo que haya muchos sitios que te ofrezcan tanta cantidad, y de tan buena calidad, a un precio tan asequible. Por eso pienso que a veces hay que aprovechar estas oportunidades y degustar cosas que igual en otras circunstancias no se podría permitir uno.

2 comentarios:
MMMMM... que rico todo...
tomo nota!!
No dices lo del precio aseguible!!
cuanto es asequible?? 30 euracos??
xose piñeiro
Eran 35 euros, pero con todo lo que comimos... yo no lo veo nada mal. A veces te dejas mucho más dinero y no comes tan bien.
Alba CdM
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