Fiesta del Percebe de O Roncudo en Corme (Ponteceso)
Charangas, puestos de feria, mucha gente y percebes, sobre todo muchos percebes. Estos son algunos de los aspectos que más me marcaron en la fiesta del Percebe de O Roncudo celebrado el 17 de julio en Corme, Ponteceso.
Ya lo había planeado desde hacía días y no me lo podía perder. Me encontré a mucha gente conocida y conocí a alguna que otra nueva.

Nada más llegar, los puestecillos de feria estaban situados a lo largo del paseo que lleva a la zona del puerto. Allí, dos carpas gigantes servían de cobijo para la multitud de gente que había acudido al evento. En una barra, al principio del muelle, podías escoger la comida y la bebida.


Te daban unos papeles a cambio de dinero y luego eras tú el encargado de ir de mostrador en mostrador en busca de tus preferencias. En mi caso, y como no me apasiona demasiado el crustáceo al que se le hacía honor ese día, pedí también pulpo y empanada por si las moscas.
Recuerdo desde siempre el sabor de los percebes como una aguadilla. ¡Me saben a agua de mar! Los entendidos dirán que estoy loca y que no sé apreciar lo bueno, sin embargo, esa ha sido siempre mi percepción. La sorpresa me la llevé al probarlos aquel día. En nada se parecía al sabor que recordaba. No eran de un tamaño demasiado grande pero estaban ricos, ricos.

1 comentarios:
Que buena pinta la de esos percebes!!!!
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